A razón de un comentario que he puesto en el diario ‘Público’, que ha sido votado muy positivo, me apetece colgarlo aquí por ser mi blog. A quien le guste, pues que me comente lo que quiera.

El comentario en cuestión venía a colación por una noticia hablando de la consulta de Ibarretxe, que el Constitucional ha echado para atrás, e Ibarretxe quiere continuar aún así.

Señores españoles, catalanes, gallegos y vascos: Soy de izquierdas de toda la vida, y me gustaría decirles algo a todos los nacionalistas (incluidos los españoles): yo me siento español, porque por suerte no viví la época de Franco siento que estoy en un país diferente al que era cuando ETA tenía un sentido. Hoy en día no lo tiene porque España ha cambiado: ahora cualquiera puede decir lo que quiera… ¿o no…?
Señores españoles (así auto-considerados): me gustaría que reflexionasen sobre lo que es la democracia: prohibir a un partido político ejercer el libre pensamiento no es digno de democracia sana alguna. Nuestra Constitución, tan enarbolada por los políticos, no es una buena Constitución si ha permitido que esto pase, porque la democracia es eso: aunque no nos guste, hay gente que les apoya y merecen el mismo respeto que cualquier madrileño, manchego o extremeño. A veces se nota la sombra alargada del que murió en el 75, y es algo que todos los españoles debemos evitar y olvidar. Yo me siento patriota (no nacionalista, ojo) de una España que es la mezcla de todo un poco. Incluso ecuatorianos, marroquíes y senegaleses. ¿Es necesario que haya una sola lengua para que sintamos pertenecer a algo? ¿Es necesaria una sola cultura? El problema de España es que no nos hemos dado cuenta de que España no es solo de los madrileños: hay muchas Españas, y cuando salgo de este país, no solo defiendo el castellano: defiendo el catalán, y defiendo el vasco, el gallego, el aranés, el bable, incluso el panocho murciano, porque son lenguas o formas de hablar comunes de todos los españoles, y aportan una riqueza cultural a este país que ya la quisieran para sí muchos países del mundo. Mi punto de vista: vaya unas ganas de crear fronteras, de separar, de desdeñarnos al resto. Ojalá llegue un día en que lo que más nos una a los españoles sea lo diferentes que somos. Un saludo desde Catalunya.