Viendo un rato la tele después de un buen fin de semana, me pongo a echar unas carreras al Gran Turismo Prologue, y ya tras tres o cuatro, me he puesto un rato la tele. La he puesto y automáticamente ha salido Antena 3, solo porque unos minutos antes intentaba darles otra oportunidad a los ya hastíos Simpson, en cuya publicidad, por insufribles, me han empujado a enchufar mi nuevísima Playstation 3.

Me encuentro entonces, al poner mi olvidada tele, con un programa autodenominado de humor que, según he investigado un poco, trata de dar soluciones a problemas reales de la vida cotidiana. Y lo primero que me encuentro es al presentador, hablando con una más que respetable tertuliana famosa por su pasado como actriz porno y a un individuo de flequillo y barriga prominentes, acompañados de un insufrible presentador cuyo nombre no me empeñaré ni en cambiar de pestaña para averiguar.

El caso es que el individuo entra en tema ‘caliente’ en un determinado momento: una familia cuya hija no para de descargarse a Bustamante, reggaeton, y películas chungas. Montan una farsa con policías más falsos que Judas (distinguible a la legua) que entran en su casa, y esposan a toda su familia (y la niña llorando).

Pero eso en realidad es solo un detalle de la sección: lo que más me indignó, y elevo desde mi humilde blog una queja por ello, es por las palabras del presentador al presentar el tema: algo así (disculpadme si no son las palabras exactas: lo principal sí es así) como “Todos los que os descargáis cosas de Internet debéís saber… que merecéis… ¡la muerte!”. Me dan ganas de subrayar, poner en negrita, en mayúsculas o hacer algo con ese ‘muerte’, pero seria caer en un amarillismo sólo digno de los programas más educativos y aceptables de Antena 3, que no ha cambiado NADA desde que dejé de ver la tele para verla a través de Internet. Lo pongo entre exclamaciones, ese ‘muerte’ únicamente porque él ha levantado la voz al decirlo.

Me parece que es una vergüenza que un individuo así desee la muerte de más del 50% de la población española, que se descarga o escucha música descargada.

Espero no ya sólo que el programa éste no emita demasiados programas más, sino que toda Antena Simpsons se vaya ya a tomar por saco. Por inútiles. Por no hacer nada interesante. Al menos, no les deseo la muerte, como ellos me la han deseado a mí. Pero ya, a nivel de lo que podrían hacer, es pedir una disculpa pública. Si Bustamante no le vende sus discos, que se fastidie. Que venda alguna exclusiva.